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Preguntas y Respuestas Sobre la Tutela

Por: Northwest Justice Project
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Questions and Answers about Guardianship (Spanish)

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¿Qué es un tutor?

Un tutor es una persona designada por un juez para manejar los asuntos de una persona que está incapacitada.    

Un tutor puede ser designado para manejar los asuntos económicos de una persona en riesgo significativo de sufrir algún daño debido a una "inhabilidad demostrada para administrar propiedad o asuntos económicos adecuadamente". Se puede designar a un tutor para que tome decisiones sobre el cuidado de la salud y otras decisiones no financieras para una persona en riesgo significativo de sufrir algún daño debido a una "inhabilidad demostrada para proveer nutrición, salud, vivienda o seguridad física adecuadamente". (El texto citado es de la ley del Estado de Washington, Código Revisado de Washington 11.88.010.)

¿Cómo se designan los tutores?

Los tutores son designados por jueces del Tribunal Superior o por comisionados del tribunal. Las designaciones se hacen en respuesta a peticiones que se presentan ante el Tribunal Superior.  Cualquier persona interesada puede presentar una petición; la persona que la presenta no necesita querer ser designada tutor.    

La petición pide al juez (1) determinar que la persona identificada en la petición está incapacitada, y (2) que designe a un tutor.  El juez no puede designar a un tutor para una persona a menos que determine que la persona está incapacitada y necesita un tutor.

Antes de poder decidir si se necesita un tutor, se deben tomar cuatro pasos:

  1. se debe dar aviso de la petición de tutela a la persona identificada en la petición;

  2. el juez debe designar una persona (llamada "tutor ad litem" o tutor dativo) para que realice una investigación y presente un informe al tribunal;

  3. el tutor ad litem debe obtener una declaración de un médico o psicólogo; y

  4. se debe realizar una audiencia.

Para poder actuar como tutor de otra persona, un tutor laico propuesto (alguien que no es un tutor profesional) debe completar la capacitación estandarizada que el tribunal pone a su disposición. La capacitación se hace por internet (en una computadora). En limitadas circunstancias, el juez puede eximir del requisito de capacitación. La capacitación es gratuita y hay acceso gratuito a computadoras en las bibliotecas públicas. Se requiere capacitación para asegurar que los tutores comprendan las responsabilidades que están asumiendo, y para informar a los tutores sobre las leyes que deben cumplir durante su designación como tutores. Tanto los tutores laicos actuales como los tutores laicos futuros deben completar la capacitación.

Si el juez determina que una tutela es pertinente y determina que el tutor propuesto es una persona apta para actuar como tal, el juez dictará una orden que designe al tutor y ordene que se expidan las Cartas de Tutela. Las Cartas de Tutela son un documento expedido por la secretaría del tribunal que verifica que el tutor ha cumplido con los requisitos legales para desempeñarse como tutor, que ha sido designado por el juez para desempeñarse como tal y que está autorizado para actuar como tal. El documento también identifica el tipo de tutela (tutela de la persona y/o del patrimonio) y si la tutela es limitada o total. Las Cartas de Tutela pueden ser expedidas por el tribunal por un plazo de hasta cinco años, después del cual las Cartas deben ser renovadas por orden judicial. Dependiendo de las circunstancias, las cartas pueden ser expedidas por el tribunal por menos de cinco años.

¿Y si se busca una tutela para alguien que no quiere un tutor?

Las personas que se oponen a tener tutores tienen derecho a que se consideren sus objeciones en una audiencia. Pueden estar representados por su propio abogado en la audiencia. Si quieren un abogado y no pueden pagar para contratar uno, el juez les asignará un abogado. Un tutor solo puede ser designado si el juez está convencido, después de la audiencia, de que se necesita un tutor.

¿Y si alguien no está completamente incapacitado, pero igual necesita ayuda?

Los jueces pueden designar tutores limitados para las personas que son capaces de cuidar de sí mismas, o de hacer arreglos para su cuidado, para algunas cosas, pero no para otras.  

Las tutelas deben limitarse de esta manera, y se supone que no deben ser más amplias de lo necesario para satisfacer las necesidades resultantes de la incapacidad de una persona.

¿Cuáles son las responsabilidades de un tutor?

Las responsabilidades de un tutor dependen de si el papel del tutor ha sido limitado por el juez y cómo. Es común hablar de dos amplias categorías de responsabilidad, "patrimonio" y "persona", pero una tutela limitada podría contener elementos de una o ambas categorías.

Un tutor del patrimonio de una persona incapacitada es responsable de la administración de los bienes y las finanzas de la persona. Él o ella tiene que presentar un inventario ante el tribunal dentro de los tres meses de su designación, así como una contabilidad anual.

Algunas decisiones de administración requerirán la aprobación del juez.

Un tutor de la persona es responsable de evaluar las necesidades físicas, mentales y emocionales de la persona, y cualquier necesidad de asistencia en las actividades de la vida diaria. Él o ella será responsable de implementar un plan para satisfacer estas necesidades, y debe presentar un plan de cuidado (identificando las necesidades y explicando cómo se satisfarán) ante el tribunal dentro de los tres meses de su designación, así como un informe anual de estado. Un tutor de la persona también puede ser responsable de dar o rehusar consentimiento para tratamiento médico.

En caso de incapacidad o muerte, el tutor debe registrar un aviso por escrito ante el tribunal designando a un tutor suplente para que actúe en caso de ser necesario. El aviso de designación del tutor suplente debe registrarse dentro de los 90 días de la designación del tutor original por el juez. Dentro del plazo de 30 días de la muerte o de la adjudicación de la incapacidad del tutor designado originalmente, el tutor suplente debe pedir al juez que designe a un tutor sustituto.

¿Hay decisiones que los tutores no pueden tomar?

Sí. Por ejemplo, un tutor no puede decidir colocar a una persona incapacitada en un hogar con atención de enfermería (nursing home) en contra de su voluntad, y no puede consentir a que una persona incapacitada sea confinada para recibir tratamiento de salud mental. Sin embargo, un tutor sí puede pedir a un juez (en un procedimiento en virtud de la Ley de Tratamiento Involuntario) que ordene el confinamiento involuntario.

Además, se requiere una orden judicial para cualquier terapia u otro procedimiento que induzca convulsiones, o cualquier procedimiento psiquiátrico o de salud mental que restrinja la libertad de movimiento físico.

¿Qué pasa con los derechos legales de alguien cuando se designa un tutor?

Cuando un juez determina que una persona está incapacitada y designa a un tutor, el juez autoriza al tutor a tomar ciertas decisiones por la persona incapacitada. La persona incapacitada ya no puede tomar esas decisiones.

Si la tutela es total, la persona incapacitada pierde el derecho de tomar la mayoría de las decisiones que los adultos normalmente toman por sí mismos. Por ejemplo, la persona incapacitada ya no podrá manejar sus propios asuntos económicos o tomar decisiones independientes sobre tratamiento médico.

Si la tutela es limitada, la orden judicial dirá qué decisiones debe tomar el tutor y qué decisiones debe tomar la persona incapacitada.

Por ejemplo, una orden de tutela limitada podría decir que las decisiones económicas deben ser tomadas por el tutor, pero las decisiones de atención médica deben ser tomadas por la persona incapacitada.

Incluso si una orden judicial dice que un tutor debe tomar decisiones sobre la atención médica, el tutor no está en libertad de simplemente hacer lo que a él o ella le parezca mejor. La responsabilidad del tutor es tomar decisiones que sean consistentes con las preferencias y los valores que tenía la persona incapacitada antes de que se desarrollara la incapacidad, si se conocen esas preferencias o valores. Además, si la persona incapacitada puede expresar una preferencia sobre un asunto de tratamiento médico, el tutor debe considerar la expresión de preferencia antes de tomar una decisión.

Al decidir si seguir las expresiones actuales de preferencia, el tutor debería considerar qué tan bien entiende la persona incapacitada su condición médica y las opciones de tratamiento disponibles. El papel del tutor en este contexto es delicado y debe asumirse con sentido común y con respeto por la persona incapacitada.

¿No es un poder notarial una alternativa más fácil?

Sí y no. Un poder notarial puede ser usado por una persona que no está incapacitada para designar a otra persona (un representante) para que actúe en nombre de la primera persona. Y puede escribirse para disponer que permanecerá en vigor después de que la primera persona quede incapacitada en el futuro.

Pero una persona que ya está incapacitada no puede dar un poder notarial a un representante. Por lo tanto, si una persona ya necesita un tutor, un poder notarial ya no es una opción. Para más información sobre los poderes notariales, vea Documentos de Poder Notarial en WashingtonLawHelp.org.

Si ya tengo el poder notarial de una persona, y la persona queda incapacitada, ¿se necesita una tutela?

Depende de lo que diga el documento que le da el poder notarial. Algunos poderes, llamados "poderes notariales duraderos" (DPOA, por sus siglas en inglés) continúan en vigor después de que la persona que otorgó los poderes (el poderdante) queda incapacitada. Pero un poder notarial no continúa en vigor después de que el poderdante queda incapacitado, a menos que el documento que el poderdante firmó diga que sí. Si no está seguro de si se le ha dado un DPOA, debería buscar asesoramiento legal.

  • Incluso con un poder notarial duradero, a veces es necesario solicitar la tutela. Si usted tiene un DPOA y piensa que ahora el poderdante está incapacitado, pero el poderdante no está de acuerdo y se produce un conflicto, la cuestión de la incapacidad normalmente debe ser resuelta por un juez. El asunto puede plantearse en un procedimiento de tutela o en un procedimiento iniciado al amparo de la ley de poderes notariales (RCW 11.94.090.10).

¿Se puede modificar o terminar una tutela?

Sí. Las personas que creen que su tutor debe ser reemplazado, que las responsabilidades de su tutor deben cambiarse, que su tutor ha actuado indebidamente, o que ya no necesitan un tutor, deberían conversar de sus preocupaciones con su tutor, si eso es lo que parece tener sentido. De lo contrario, pueden escribirle a la secretaría del tribunal y pedir que se modifique o dé por terminada la tutela. La secretaría referirá la carta a un juez para que tome acción.

¿Qué costos involucra un proceso de tutela?

Los principales costos del proceso de una tutela normal son la cuota de presentación ante el tribunal, los honorarios del abogado, los honorarios del tutor ad litem y el costo del informe del médico o psicólogo. Si la persona para quien se pide la tutela tiene medios muy limitados, el condado pagará los honorarios del tutor ad litem, y si los bienes de la persona son menos de $3,000, no se cobrará la cuota por la presentación de la petición ante el tribunal. Los honorarios de un abogado variarán dependiendo de la complejidad del caso y del tiempo que tome. Se debe hablar de los honorarios del abogado antes de acordar su contratación.

¿Se puede pagar a un tutor?

Sí. Por lo general, el juez permitirá que se paguen honorarios razonables con los fondos de la persona incapacitada, si hay suficientes fondos.

Si la persona incapacitada recibe Medicaid en un hogar con atención de enfermería (nursing home) o recibe servicios bajo el programa COPES, podría ser posible hacer que el Departamento de Salud y Servicios Sociales (DSHS) asigne parte de los ingresos de la persona para pagar la tarifa de un tutor que haya sido fijada por un juez. DSHS solo hará esto si se han seguido ciertas reglas, y esto debería conversarse con el abogado que esté ayudando con el proceso de tutela. (Las reglas se encuentran en el Código Administrativo de Washington, Capítulo 388-79.)

¿Y si alguien necesita un tutor, pero no hay nadie que pueda iniciar un proceso de tutela o actuar de tutor?

Si una persona que necesita un tutor está siendo abusada o descuidada, el Estado puede entablar un proceso de tutela. Si usted sabe de alguien así en el Condado de King, debería llamar a la oficina de Servicios de Protección de Adultos al (206) 341-7750. Para encontrar el número correcto para llamar fuera del Condado de King, llame al 1(866)363-4276.

Asistencia para encontrar a personas que actúen como tutores o para presentar un proceso de tutela podría estar disponible en el Condado de King a través de Oficina de Información y Asistencia para Personas de la Tercera Edad en el (206) 448-3110. Para información fuera del Condado de King, consulte su directorio telefónico para encontrar una oficina local de Información y Asistencia para Personas de la Tercera Edad.

 

Esta publicación ofrece información general sobre sus derechos y responsabilidades. No es su intención reemplazar asesoramiento legal específico. Esta información se actualizó por última vez en octubre de 2019.

© 2019 Northwest Justice Project — 1-888-201-1014

(Se otorga permiso para su copia y distribución a Alliance for Equal Justice y a individuos solo para fines no comerciales.)

3300SP Q & A about Guardianship (Spanish)

Última revisión y actualización: Oct 15, 2019
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